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| Foto propia |
El buen clima, la respuesta masiva del
público, recorridos exigentes y la entrega desmedida de todos los participantes
hicieron que la Vueltaa España fuese la carrera ciclista más emocionante y vistosa del año. Todos
estos ingredientes, irremplazables y necesarios, se conjugaron de la mejor
manera para dar lugar a una Vuelta que hacía muchos años que no se vivía y que
será muy difícil de repetir.
La organización acertó de pleno a la hora
de establecer el recorrido y el perfil de las 21 etapas disputadas. Cada
jornada tenía un aliciente diferente y ninguna careció de emoción ni de
alternativas. La 67ª edición de la
Vuelta tuvo de todo para dar opciones a todos los ciclistas:
contrarreloj por equipos pasando por el mítico recorrido de los encierros de
San Fermín, contrarreloj individual, 7 etapas llanas, 4 etapas de alta montaña
y 12 con finales en alto.
| Foto: Victor V |
Precisamente esto ayudó a que el
rendimiento de todos los ciclistas participantes fuese excelente. Y,
recíprocamente, este elevado rendimiento contribuyó a que el escenario
propuesto por la organización brillase de la manera en que lo hizo. Es decir, ambos
factores se necesitan para que el espectáculo triunfe.
El alto número de finales en alto hizo
que la clasificación general se fraccionase muy pronto. Los ciclistas AlbertoContador, Alejandro Valverde, Chris Froome y Joaquim “Purito” Rodríguez se
distanciaron notablemente respecto al resto. Cada uno llegaba en un estado
físico y mental muy distinto. Contador volvía de su sanción con muchas ganas de
demostrar su valía, su problema era la falta de competición y de rodaje.
Valverde llegaba como tapado, de hecho el mismo se puso esa etiqueta para
quitarse toda la presión. El británico Chris Froome era la principal amenaza
para los españoles, pero su desgaste en los Juegos Olímpicos y en el Tour como
gregario de Wiggins le pasó factura en la tercera semana de competición. Por
último, el “Purito” Rodríguez venía de ser segundo en el Giro de Italia y se
encontraba en una gran forma física.
Precisamente esto cuatro ciclistas se
repartieron la mayoría de las victorias de etapa. Por si fuera poco, se fueron
turnando etapa por etapa los liderazgos en la clasificación general, en la clasificación
de montaña, en la de puntos y en la de regularidad. De hecho era raro el día en
que se repetía líder de una de estas clasificaciones. En la tercera semana,
Froome se descolgó en la general, y la lucha quedó reservada para solo tres.
Cuando solo restaban cinco etapas para el final, Alberto Contador volvió a
protagonizar una etapa histórica y le arrebató el maillot rojo a “Purito”
Rodríguez, que sufrió una pájara importante ese día. El líder no volvió a
cambiar y Contador conseguía de esta manera se sunga Vuelta a España. Le acompañaron
en el podio Alejandro Valverde y “Purito”.
Con todos estos alicientes la Vuelta ha subido de nivel en importancia deportiva y comercial. El propio Contador declaro que “la Vuelta este año ha subido mucho el nivel. Esperemos que en años próximos podamos volver a ver un espectáculo de estas dimensiones.” Un aspecto importantísimo fue el ambiente vivido en cada etapa, que fue ejemplar. El público se volcó con la carrera y sus ciclistas. Los aficionados salieron en masa a recibir a los corredores calurosamente en cada pueblo que pasaban, ya fuese grande o pequeño. Las rampas de los puertos estuvieron repletas de pancartas y pintadas en el asfalto de ánimo. Y todo se hizo desde el máximo respeto y atención a los ciclistas, sin interrumpir sus duras escaldas con empujones ni interferencias.

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